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De la fiesta al luto: Sube a 11 el saldo mortal por explosión de pirotecnia en parroquia de Santa María Canchesdá, Temascalcingo

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La detonación de material pirotécnico almacenado en un cuarto de la parroquia de Nuestra Señora de la Luz, en la comunidad de Santa María Canchesdá, municipio de Temascalcingo, Estado de México, dejó al menos 11 personas fallecidas y más de 80 lesionados, según actualizaciones de autoridades de salud difundidas este lunes 7 de septiembre.

El estallido ocurrió la noche del sábado 5 de septiembre, alrededor de las 21:00 a 21:30 horas, durante las vísperas de la fiesta patronal. Familias se encontraban congregadas en el atrio y las inmediaciones del templo cuando explotó el material resguardado en un espacio del inmueble usado como bodega. La onda expansiva derribó una barda y una losa de concreto, atrapó a personas —varias se hallaban cerca de los sanitarios— y dañó locales, vehículos y juegos mecánicos de la feria.

El Gobierno del Estado de México y Protección Civil confirmaron que el incidente se debió a la detonación de pirotecnia almacenada en el recinto parroquial. En un primer corte se reportaron nueve decesos en el sitio y uno más en el Hospital General de Atlacomulco; el saldo se elevó a 10 y, en el parte más reciente de la Secretaría de Salud estatal, a 11 fallecidos. Entre las víctimas mortales hay dos menores de edad.

La Secretaría de Salud del Estado de México informó que se atendió a 82 personas en hospitales públicos y privados (IMSS-Bienestar, IMSS, ISSEMyM y clínicas particulares). De ellas, 62 ya recibieron el alta, varias permanecen hospitalizadas o fueron referidas a otras unidades y algunas evolucionan bajo observación. El Hospital General de Atlacomulco concentró el mayor número de ingresos.

Dos sacerdotes de la parroquia, el Pbro. Fernando Chávez Cruz y el Pbro. Javier Sánchez Montes, resultaron lesionados. La Diócesis de Atlacomulco, a través del obispo Adolfo Miguel Castaño Fonseca, indicó que ambos se encuentran fuera de peligro y expresó condolencias a las familias.

La gobernadora Delfina Gómez envió condolencias y el gobierno estatal activó el Sistema de Comando de Incidentes, con participación de Protección Civil, SUEM, ISEM, IMEPI (que verificó material activo y recomendó su desmontaje), Policía Estatal y Fuerzas Armadas. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México realiza peritajes; se espera el retiro de escombros. Se instalaron centros de acopio de víveres y artículos de primera necesidad.

Sobrevivientes describieron el momento como súbito: “desapareció todo”, humo, gritos y desorientación. Videos difundidos en redes sociales muestran el caos posterior al estallido y las labores de rescate entre escombros. La comunidad, de tradición otomí, vive luto y silencio alrededor del templo dañado; este lunes se realizaron los primeros sepelios.

El caso reaviva el debate sobre el almacenamiento de pirotecnia en inmuebles religiosos durante fiestas patronales, una práctica recurrente en varias regiones del país y que ha derivado en tragedias similares. Las autoridades no han precisado aún si el material contaba con permisos vigentes ni el volumen exacto resguardado junto al templo. La investigación ministerial continúa.