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Tres carpetas de investigación unificadas contra Rubén Rocha Moya en la FGR, pero aún sin citatorio ni detención provisional

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La Fiscalía une en un solo expediente tres investigaciones que lo vinculan con el Cártel de Sinaloa

Por el equipo de investigación | 13 de mayo de 2026

A más de dos semanas de que solicitara licencia temporal como gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya permanece en el centro de las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. Aunque las autoridades federales han localizado su paradero, el exmandatario aún no ha sido citado formalmente a declarar, según reportes de este miércoles.

La FGR dio un paso clave al unificar en un solo expediente tres indagatorias que corrían por separado y que ahora vinculan directamente al político morenista con hechos de alto impacto: el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén Ojeda, y presuntas irregularidades electorales en 2021.

El paradero confirmado y el esquema de vigilancia

Fuentes consultadas por La Jornada confirman que la FGR sabe exactamente dónde se encuentra Rocha Moya. La presidenta Claudia Sheinbaum lo reiteró hace dos días: “Está en Sinaloa”. Reportes de inteligencia obtenidos por Proceso indican que el exgobernador estaría resguardado en el Palacio de Gobierno de Culiacán, bajo un fuerte dispositivo de vigilancia aérea: un helicóptero tipo Little Bird (usado en operaciones especiales) y al menos seis drones de gran tamaño realizan sobrevuelos constantes, especialmente por la noche.

Este esquema se describe como “vigilancia estratégica y disuasión aérea permanente”, con capacidad de intervención inmediata. Fuentes cercanas agregan que Rocha Moya presentaría una afección respiratoria.

Las tres carpetas ahora unificadas

Según información de la FGR y reportes periodísticos:

  • Secuestro de “El Mayo” Zambada (julio 2024): Rocha Moya habría acordado una reunión con Zambada, Cuén Ojeda y Joaquín Guzmán López (hijo de “El Chapo”). El gobernador no se presentó; en ese encuentro, Cuén fue asesinado y “El Mayo” secuestrado y entregado a autoridades estadounidenses.
  • Homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda: El exrector de la UAS aparece como víctima colateral del mismo supuesto encuentro fallido.
  • Irregularidades electorales 2021: Presuntos apoyos del cártel para la campaña de Rocha Moya, en línea con las acusaciones del Departamento de Justicia de EE.UU.

Estas indagatorias, que datan en algunos casos de hace más de dos años, ahora forman un solo expediente bajo el seguimiento del Ministerio Público Federal. La FGR también analiza la documentación solicitada a Estados Unidos sobre la acusación formal contra Rocha y otros nueve funcionarios sinaloenses.

Sin citatorio ni detención provisional

A pesar del avance en la integración de carpetas, no existe citatorio formal contra Rocha Moya ni contra otros señalados. La FGR ha descartado hasta ahora la detención provisional con fines de extradición, argumentando que las solicitudes estadounidenses no llegaron acompañadas de pruebas suficientes conforme al derecho mexicano. Sin embargo, el caso sigue abierto y el reloj corre: la Fiscalía evalúa si procederá con órdenes de aprehensión propias.

Rocha Moya perdió el fuero constitucional al solicitar licencia el 2 de mayo, por lo que puede ser llamado a comparecer en cualquier momento.

Contexto político y de seguridad

El caso ocurre en medio de tensiones bilaterales con Estados Unidos, que acusa a Rocha y su círculo cercano de haber protegido operaciones de “Los Chapitos”, recibido sobornos y facilitado el trasiego de drogas a cambio de apoyo político. El gobierno mexicano exige pruebas contundentes y defiende la soberanía, mientras la oposición presiona por una investigación más agresiva e incluso la desaparición de poderes en Sinaloa.

Hasta el cierre de esta nota, ni Rocha Moya ni su equipo han emitido declaraciones recientes sobre su situación legal o ubicación exacta. La FGR mantiene hermetismo sobre los tiempos para la siguiente etapa del expediente unificado.