AM Noticias | Nacionales

Siguen las malas noticias económicas: Moody’s baja la calificación de la CFE a Baa3 tras recorte a la nota soberana de México

mo.jpg

La agencia calificadora Moody’s Ratings rebajó este 21 de mayo la calificación crediticia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a Baa3 desde Baa2, al tiempo que modificó la perspectiva de negativa a estable. La decisión es un efecto directo del recorte aplicado un día antes a la calificación soberana de México, también colocada en Baa3.

Según Moody’s, la calificación final de la CFE se mantiene tres escalones por encima de su fortaleza crediticia intrínseca gracias a la expectativa de un respaldo extraordinario del gobierno federal. La agencia confirmó la Evaluación Crediticia Base (BCA) de la empresa en ba3, que refleja su calidad crediticia independiente, sin considerar apoyo gubernamental.

Factores destacados por Moody’s

  • La baja responde al debilitamiento de la solidez fiscal del gobierno, derivado de menores ingresos tributarios, lento crecimiento económico y el apoyo recurrente a Pemex.
  • La CFE tiene un plan de inversiones de aproximadamente 30 mil millones de dólares hasta 2030. La calificadora señaló que este plan conlleva riesgos de ejecución y podría generar un aumento adicional de deuda.
  • A pesar del ajuste, Moody’s reconoce una “muy alta” dependencia y expectativa de apoyo gubernamental en caso de estrés financiero.

Posición de la CFE

La empresa estatal emitió un comunicado en el que aseguró que la modificación no refleja un deterioro en su operación propia, sino el ajuste al perfil crediticio del Gobierno Federal. La CFE destacó que mantiene una sólida situación financiera y que su evaluación crediticia base (ba3) se mantuvo sin cambios, lo que valida su fortaleza intrínseca.

Contexto más amplio

Esta acción se suma al ajuste de calificaciones de otras ocho instituciones financieras mexicanas y ocurre en un entorno de crecientes preocupaciones por la sostenibilidad de las finanzas públicas, el gasto rígido y la trayectoria de la deuda. Analistas consideran que, aunque la perspectiva es ahora estable, el riesgo de mayor presión fiscal persiste si no se implementan ajustes estructurales.