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Kinmen, la isla taiwanesa que se ve y escucha desde China
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- Category: Mundo
- Publicado: 10 Diciembre 2023
- Escrito por Jatziry Miranda
Las palabras pertenecen a un residente de Kinmen, una simbólica y minúscula isla taiwanesa desde cuya costa se puede ver cómo los rascacielos de Xiamen -una monumental ciudad de casi seis millones de habitantes de la provincia de Fujian- se elevan en el horizonte próximo, a apenas 1,8 kilómetros. Quien pronuncia esa frase cargada de sarcasmo se refiere a las toneladas de residuos que no se controlan del lado continental y cruzan el mar para encallarse en las fortificadas playas isleñas.
Todo en Kinmen tiene olor a un posible desembarco chino.
Es esta primera línea de islas la que está bajo permanente amenaza. Y Xi Jinping podría intentar comenzar su invasión por ellas. “Si ataca primero Kinmen, por ejemplo, entonces la guerra habrá llegado a Taiwán. Así, Taiwán tendrá más tiempo para prepararse y, al mismo tiempo, también habrá solidaridad internacional y aumentará la ayuda exterior. Por eso no creemos que ataque primero las islas exteriores, a menos que sea todo al mismo tiempo, por supuesto”, dice Hung Tzu-Chieh, investigador del Institute for National Defense and Security Research, un think tank taiwanés especializado en temas militares.
En una hipotética guerra contra este archipiélago también comenzarían a dispararse las sanciones internacionales contra China continental, algo que golpearía aún más la deteriorada economía de Beijing. Si acaso, finalmente, Xi decidiera atacar en primer lugar este cordón de pequeñas islas y dejar la de Taiwán para una misión posterior -algo improbable para el analista-, Kinmen cuenta con los recursos y el entrenamiento para defenderse de manera independiente y autónoma de Taipei. Sabe que la ayuda y el reabastecimiento, con la actual capacidad naval china, sería casi imposible y que su caída sería temprana.
Kung Shan-Son, de la misma organización no gubernamental, considera que Xi tiene como principal objetivo construir un ejército de clase mundial para 2035. En ese proceso, si toma Taiwán, mejor. Pero que en ese arriesgado camino debería lidiar con otros dos países, como Japón y Corea, a los que se sumarán los Estados Unidos. Si en ese trayecto, China quiere avanzar sobre Kinmen, no será tan fácil. O mejor dicho, no será gratis. No sólo porque le dará tiempo a la isla principal de reforzarse y prepararse, sino por la repercusión internacional. Perdería tiempo valioso en su objetivo final.
De todas maneras y a pesar de que este enclave tan cercano a Xiamen debería defenderse de forma independiente, Taipei continuaría reconociendo su pertenencia. “El Ministerio de Asuntos Militares ya anunció ante el Yuan Legislativo que no se renunciará a las islas exteriores en caso de que sean atacadas y que dependerá de cada situación, tanto política como militar, en cómo se las reforzará. Se lo verá en el momento, pero no se va a renunciar a ninguna de las islas”, explicó Kung.
El primer escudo taiwanés
Kinmen es una isla históricamente militarizada, más alejada de Taiwán que de China, con la que sus 140 mil habitantes mantienen lazos comerciales y económicos... siempre y cuando el continente habilite las transacciones, las comunicaciones y los viajes en ferris que unen ambas comunidades. Incluso, muchas de las familias de ambos lados de las costas son mixtas. Tan profundos son sus entrelazados vínculos, pese a la desconfianza oficial.
Esta isla, que tiene otros islotes bajo su control, funcionó hasta los años 90 como una base casi exclusivamente militar. Fue foco de una de las más cruentas batallas entre los comunistas y los nacionalistas tiempo después de que los conducidos por Chiang Kai-shek perdieran la guerra civil y se refugiaran en Taiwán definitivamente -bajo la antigua denominación de República de China- y Mao Zedong se quedara con el continente y lo hiciera comunista.
Esa batalla, la de Guningtou, marcó parte de la historia de China con Taiwán hasta la actualidad. Duró apenas tres días entre el 25, 26 y 27 de octubre de 1949, cuando el Kuomintang (los nacionalistas de Chiang) logró frenar el avance comunista y convertir Kinmen como primera muralla de defensa de Taiwán.
Los despojos de esos intensos combates se ven aún hoy. Permanecen petrificados en una antigua casa de casi cien años que fue tomada por los comunistas como base militar y asediada hasta su rendición. Las marcas de los disparos enemigos aún permanecen en sus paredes. La vivienda -que había pertenecido a los hermanos Li Jinyu, Li Yanya y Li Tianzu, tres comerciantes de cocos de entonces- es ahora un hostel para turistas.
A cada paso dado en esta isla hay indicios de su derrotero bélico y su presente como primera barrera ante un potencial conflicto entre China y Taiwán. En todos sus rincones pueden observarse tanques que fueron donados hace décadas por los Estados Unidos, ya inservibles, convertidos en piezas de museo al aire libre.
Con información tomada de: https://www.infobae.com/america/mundo/2023/12/10/kinmen-la-isla-taiwanesa-que-se-ve-y-escucha-desde-china/