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La ONU busca proteger a las especies marinas en aguas internacionales

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Fuente: New York Times (En Español)

Más de la mitad de los océanos del mundo no le pertenecen a nadie y eso los convierte en un blanco fácil para la explotación.

Ahora, varios países han tomado el primer paso para proteger los recursos en altamar. A fines de julio, después de dos años de conversaciones, los diplomáticos de las Naciones Unidas recomendaron abrir las negociaciones para un tratado que busca crear áreas marinas protegidas en las aguas ubicadas más allá de las jurisdicciones nacionales; con eso también se inició el debate sobre cuánto se debe proteger y cómo se aplicarán las reglas.

“En altamar está la mayor reserva de biodiversidad de todo el planeta”, dijo Peter Thomson, embajador de Fiji y presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en una entrevista después de las negociaciones. “No podemos seguir sin reglas si nos preocupa proteger la biodiversidad y la vida marina”.

Sin que exista un sistema internacional para regular toda la actividad humana en altamar, esas aguas internacionales son “zonas piratas”, dijo Thomson.

Sin embargo, es muy probable que esas aspiraciones enfrenten varias escaramuzas diplomáticas. Algunos países se resisten a la creación de un órgano rector que regule las zonas de altamar pues argumentan que ya existen organizaciones regionales y reglas que son suficientes. Los intereses comerciales también son poderosos.

Hay embarcaciones rusas y noruegas que practican la pesca de krill en altamar; las chinas y japonesas se dedican al atún. India y China exploran el lecho del mar de aguas internacionales en busca de minerales valiosos. Muchos países no quieren adoptar reglas nuevas que afecten sus proyectos.

Así que las negociaciones deben lidiar con cuestiones clave. ¿Cómo serán elegidas las áreas protegidas? ¿Qué tanto de los océanos será identificado como santuario? ¿Se prohibirá toda la extracción de recursos marinos en esas reservas o se permitirá algo de actividad humana? ¿Cómo será vigilada la aplicación de las protecciones?

Por el momento hay una parte pequeña pero en aumento del océano que está apartada a modo de reserva. La mayoría han sido designadas por países individuales, como la del mar de Ross; la más reciente es Marae Moana cerca de las islas Cook en el Pacífico.

Un tratado, si es que entra en vigor, podría apuntalar esos esfuerzos de reservas. Quienes abogan por el pacto quieren que el 30 por ciento de la altamar sea apartado como reserva, mientras que los objetivos de desarrollo de las Naciones Unidas —los cuales ya fueron avaladas por los países miembro— prevén proteger al menos 10 por ciento de las aguas internacionales.

¿Por qué es necesario un tratado así? En la actualidad, varios acuerdos regionales y leyes internacionales son los que rigen qué se permite hacer en aguas internacionales. Los países del Atlántico Norte, por ejemplo, deben llegar a un consenso sobre qué está permitido en los mares de su región, mientras que la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos regula lo que está permitido en el lecho de las aguas internacionales, pero no más allá.

Esa mescolanza, según los conservacionistas, ha permitido que las zonas de altamar puedan ser saqueadas: la aplicación de las regulaciones es débil. Elizabeth Wilson, directora de proyectos en Pew Charitable Trusts, escribió en un ensayo reciente: “Hace falta la coordinación para proteger y conservar la inmensa pero frágil biodiversidad”.

https://www.nytimes.com/es/2017/08/03/reservas-marinas-aguas-internacionales-onu-tratado/?smid=fb-espanol&smtyp=cur